Relato de un sueño y la decisión de tener una vida nómada

12:26

Praga, Agosto 2017.

Siempre soñé con viajar. Creo eso, a esta altura, ya no es una novedad. Todo comenzó con una imagen que se configuraba día a día en mi cabeza: una casita frente al lago, las montañas de fondo y mucha, mucha tranquilidad. Si, mi idea era irme a vivir a la Patagonia en Argentina cuando terminara mis estudios en Ciencias de la Comunicación, pero la vida me fue llevando por otros caminos.

Ahora que veo las cosas desde otra perspectiva, me doy cuenta que el trazado de mi vida siempre incluyo alguna que otra mudanza: antes de irme a vivir el mundo (así me gusta llamar a esta experiencia/ forma de vida que tengo ahora) pase mis días de estudio, trabajo y salidas entre San Miguel,Palermo, Nordelta y Escobar. Deje mi casa familiar en San Miguel, para mudarme con mi hermana y así poder ahorrar tiempo de viaje a la facu. Unos cuatro años después se vino el concubinato: la mudanza en pareja, adoptar un perro, manejar todos los días al trabajo. Termine mi tesis de licenciatura por Skype, porque era mucho más fácil que reunirnos y tener que trasladarnos viviendo tan lejos.

Casi dos años después, me volví a mudar. Esta vez a un departamento un poco más grande, porque mi perra tiene un tamaño descomunal (bueno tampoco tanto, pero es un pequeño poni y necesita su espacio). Nuestra casa daba al agua: ahora, esas imágenes que fueron solo sueños unos años atrás, empezaban a tomar otra forma.

Para esta época de mi vida, ya había terminado la facultad. Era toda una señorita licenciada, que manejaba casi 4 horas al día para ir del trabajo a la casa. Y entonces, el tiempo me empezó a pesar: el dolor de espalda era cada vez más fuerte, y puedo asegurar que una vez al mes mi cuello explotaba y decía basta: tortícolis asegurada, si no le ganaba la lumbalgia y cuando estos síntomas se aburrieron de estar, apareció el ataque de ansiedad. Que belleza. Que poético, como el cuerpo transita las emociones de una forma tan escalofriante, como nos pellizca día a día para que despertemos, para que salgamos de ese estado de alienación total.
Nueva Zelanda, Noviembre 2016.

Con todo esto, también tenia el lujo de viajar: nuestros ahorros y todo lo que ganamos lo invertimos en viajes: me acuerdo que en el 2016 hicimos una cantidad de viajes que tardamos un poquito más de un año en terminar de pagar. Las deudas también trajeron sus dolores de panza, sus llantos. Pero fue un punto de inflexión, un llamado a la acción. Con unas cuantas peleas a cuestas, con más miedos que certezas, con mucha incertidumbre y preguntas, decidimos vender todo para irnos a vivir el mundo. Fue un proceso largo, tedioso: vendimos los muebles, los autos. Nos despojamos de toda nuestra ropa, de todos los objetos que nos habían ayudado a construir la vida como la conocíamos hasta ese momento.

Cuatro meses antes de irnos de Argentina, nos mudamos a Escobar, para poder ahorrar. Vivir solos y querer juntar plata no es una ecuación que se da de forma muy satisfactoria en nuestro país. Así que, nos fuimos a lo de los papás de Marian, para que las cosas sean un poco más fáciles mientras nos reintentábamos. Más de un departamento me ha visto derramar ideas, pensamientos, charlas y escritos sobre la vida que comenzaba a diseñar. Miro para atrás, y siento que todo eso pasó en otra vida, que fue otra persona la que se sentaba frente a la computadora durante horas a leer sobre visas de trabajo en otro país, bien lejos de donde estaba googleando. Parece que fue otra persona la que logró embalar de a poco todas esas prendas que tanto le costo comprar, para venderlas en una feria. Para ver como, otras personas se llevaban con una gran sonrisa esos zapatos de marca que quizás en otro momento no se podían comprar.

Niza, Marzo 2019.

Empecé a entender el sentido de vivir liviano, de tener y usar lo que necesitamos, y no tan solo acumular. Tengo que admitir que vaciar mi casa fue una tarea extremadamente difícil: si bien era un proceso por el cual ya había pasado gracias a tantas mudanzas, esta vez era diferente: esta vez estaba vendiendo la biblioteca que habíamos diseñado para ese espacio especial de mi casa. Esta vez, dejaba atrás el jardín vertical que habíamos armado para nuestro balcón, era especial.

No es fácil dejar atrás nuestras cosas, a la familia, a la rutina y el día a día. Fue terrible tener que decirle chau a mi perrita, y verla mover la cola por la ventana, creyendo que al poco tiempo voy a regresar. O hablar con mis abuelos por teléfono, y escuchar como sollozan al cortar. No es fácil, nada fácil.

Fiordos del Este, Islandia, Octubre 2018.


Pero también voy entendiendo que hay una razón, algo más fuerte que me hace estar hoy acá. Tomar la decisión de vivir en diferentes lugares, de tener una vida nómada, es más difícil de lo que imaginaba. Hoy estoy experimentando mi segundo año de viaje. Primero fue Copenhague y ahora es Niza. No tengo ni la mas pálida idea de en donde puedo estar mañana. Y eso me gusta, y me asusta. Me gusta porque es lo que estaba buscando: salir de esa rutina que me hacía sentir presa de un estilo de vida que no quería, que no me llenaba, que me angustiaba. Y me asusta, porque estoy todo el tiempo arriba de una calesita: cuando me bajo y pongo un pie en la nueva ciudad, tengo que correr para alcanzar rápido la llave que tiene el señor del parque: esa que te va a dar la posibilidad de dar otra vuelta más.

Hoy, comenzando mi segundo año de vida en viaje, solo puedo decirles que, aunque por dentro te este comiendo el miedo, te animes y lo hagas. Solo puedo decirles que sí, que viajen.  Siempre podemos volver al lugar en el cual estábamos. Volveremos diferentes, llenos de experiencias, de amistades. Habiendo probado nuevos sabores, idiomas, habiendo bailado en un bar diferente cada sábado.

Todos los días me repito lo mismo: siempre podemos volver. Pero volvamos con la tranquilidad de haber hecho algo que queríamos: con la paz de haber confiado en nosotros mismos, con la alegría de saber que a cualquier lugar donde queramos ir más adelante, vamos a tener un amigo esperándonos para tomar unos buenos mates, para abrir una birra frente al mar, para dar un paseo interminable por la montaña o, simplemente, para sentarnos y charlar.

Working Holiday Dinamarca

4:32
Christianshavn, Copenhague, Dinamarca. 
MI PRIMER WORKING HOLIDAY - VIVIR, TRABAJAR Y VIAJAR EN DINAMARCA 

Todo lo que pueda decirles sobre vivir, trabajar y viajar en Dinamarca, va a quedar chico cuando vayan a vivir su propia experiencia. Es que es algo tan fuerte, que va a traspasar y superar cualquier expectativa que tengan al respecto.En mi caso, no fui con un plan muy claro, ni con ideas de hacer tal o cual cosa. Simplemente sabia que tenia que irme, que tenía que vivir fuera de Argentina, que necesitaba conocer y saber que siempre tenemos opción de algo más. 

Por eso digo, Dinamarca me abrió una puerta al mundo que no va a ser fácil de cerrar. Aprendí no solo a manejarme en otro idioma, sino que también aprendí que puedo hacer muchísimo más de lo que siempre pensé que podía. 
Me di cuenta que poniéndole garra,podemos derribar todas las barreras y miedos que tenemos, creencias con las que fuimos configurados. 

Los primeros días fueron difíciles, muy. Si me siguen desde que empecé esta aventura, se acordaran que apenas llegamos a Copenhague Mariano se compró un pasaje de vuelta a Argentina. En ese momento me agarró una tristeza tan fuerte que hacía años no tenía, pero al mismo tiempo sentí que tenía que quedarme, era un deseo muy grande que no quería dejar. 
Por suerte todo salió bien, y como en las películas Mariano no se subió al avión y nos encontramos esa misma tarde de nuevo en un café del centro; y entre risas, llantos y abrazos, volvimos a empezar. 
Con el tiempo y el apoyo de un grupo de amigos maravilloso que hicimos, todo comenzó a fluir. Es como si me hubiese preparado toda mi vida para estar en ese lugar. 

Copenhague, Mayo 2018. Festejando el regreso de Mariano. 

En este artículo quiero contarles mi experiencia de la working holiday Dinamarca. No solo brindarles la información que pueden encontrar en cualquier otro blog, sino que quiero intentar darles algunas herramientas para que los primeros días no sean tan duros y puedan disfrutar de este lugar desde el inicio. 
Como siempre dije: Copenhague provee, solo hay que estar abiertos - y dispuestos - a entender que es lo que necesitamos. La ciudad te lo va a dar. 

Primeros pasos: 

  • ¿Que es la WH Dinamarca?
Gracias al convenio firmado entre Argentina y, en este caso,Dinamarca, podemos estar durante 1 año viviendo en Europa. Este visado te permite viajar, vivir y trabajar en Dinamarca como un local. Es un permiso de trabajo que se otorga por 12 meses, dentro de los cuales 9 pueden ser de trabajo. 
  • Requisitos: 
Tener entre 18 y 30 años; pasaporte actualizado; no haber hecho antes la wh dinamarca; ticket aéreo y fondos para mantenerte el primer tiempo (esto es super importante, pueden pasar 2 meses antes de cobrar el primer sueldo y es muy caro vivir. Tenes que presentar unos 2.500usd) y seguro de viaje por 12 meses (obligatorio). 
Dato importante: si sacas la wh estando en Dinamarca, podes hacer un workaway mientras esperas que te den el permiso de trabajo. Muchos te permiten registrar CPR y todo. Lo bueno de esta modalidad, es que ahorras el gasto de alojamiento y comida que es carísimo. 
  • Idioma: 
En Dinamarca, además de hablar su lengua madre (el danés, que es inentendible) todos hablan Inglés, sobre todo en Copenhague, donde hay un mix cultural muy importante. Es mas, muchísimas veces te vas a encontrar con daneses que hablan español, o que al menos, lo entienden. Por eso siempre les digo: el idioma no es una barrera. Obviamente sin danés te vas a perder de algunas cosas, o no vas a poder aplicar a algún que otro trabajo, pero bajo ningún punto es un requerimiento obligatorio o una excusa para no ir a este país. Al contrario, a mi me vino genial para poder practicar inglés y soltarme a dialogar sin tanto miedo. 

Una vez en Dinamarca:

1- Registrar CPR: una vez que tenemos el permiso de trabajo en mano (en la web de yomeanimoyvos esta la explicación paso a paso de como aplicar a la wh. Les dejo el link que yo use para hacerla), necesitamos alojamiento para poder registrar el CPR (Civil Registration Number) que es el número con el que vamos a realizar todo durante la estadía en dinamarca. 

Cuando yo hice la visa, registre mi CPR en la International House de manera presencial, pero al poco tiempo cambiaron la modalidad. Ahora hay que solicitar un turno online, completando primero el formulario desde la web de la International House, una vez que tienen el turno, hay que presentarse personalmente con todos los documentos para poder registrar el CPR. 

Hay que contemplar que todo esto puede llegar a demorar 1 mes, dato importante para poder tener el dinero para solventarse durante ese periodo - en el que no podes trabajar. 

2- Cuenta de Banco: ya con el CPR se puede ir a solicitar una cuenta de banco. Hay algunos que te piden tener un contrato de trabajo, otros que solamente tengas el CPR activo. Lo mejor si nos encontramos con alguno de estos “problemitas” es recorrer varias sucursales hasta dar con la que nos abra la cuenta sin tanta burocracia. Los bancos mas usados son: Nordea, Danske Bank, Nykredit. En algunas sucursales te cobran por abrir la cuenta, o por darte la tarjeta. Otras (como me pasó a mi) no te piden nada mas que tu permiso de trabajo, pasaporte y CPR. Por eso digo, lo mejor es recorrer algunas para poder abrir la cuenta donde más cómodo nos quede. 

3- Residence Card: es la tarjeta de identificación en Dinamarca. Se solicita en la Policía, o si les pasa como a mi que no les hicieron bien los datos biométricos, tienen que sacar un turno para que se los tomen nuevamente aca. El tiempo que tarda en llegar es muy relativo, se dice que son 20 días, pero a mi me tardo como 2 meses. 
Dato Importante: si por ejemplo tienen planeado un viaje y no les llegó la residence card, pueden acercarse a la agencia (SIRI) para que les pongan un permiso de reingreso en el pasaporte. 

4- Tax Card: la parte más difícil de la working holiday es entender la deducción de impuestos. Yo les soy 100% sincera: no me llevo bien con los números y entender como y cuanto tengo que pagar, así que siempre busco ayuda. Durante mi visa me pude contactar con alguien que me ayudo a hacer mis declaraciones y a pagar. Pero, si no tienen esa suerte, pueden acercarse o llamar al Skat para que los guíen. Con tantos argentinos que estuvieron en los últimos años, ya se está haciendo un poquito más amigable el sistema, y siempre hay alguien que te puede dar una mano. 

Para abrir tu Tax Card podes hacerlo por la web del Skat(siempre podes llamarlos y pedir que te vayan guiando) o acercarte a las oficinas, con turno previo. 

La declaración anual de impuestos de hace sobre lo que pensas que vas a ganar desde que comenzamos a trabajar hasta diciembre de ese año. Si tenes 2 trabajos.vas a pagar más impuestos (porque pagas por los dos). Esto siempre cuesta un poco de entender, porque nunca sabes cuanto vas a ganar, pero traten de tener un número en mente para llegado el momento hacer la declaración. Como calcularlo? Fácil, la hora de trabajo lo multiplican por la cantidad de horas que podrían llegar a trabajar por semana. Es mejor siempre declarar un poquito más, y después ajustarlo, que deberle plata al Skat. 
Dato importante: hagan su declaración apenas consiguen trabajo, porque si les depositan el primer sueldo sin tener su tarjeta de impuestos activa, les van a descontar el 55% del sueldo (monto que les devolverán en abril del año próximo a su partida). 

5- Internet y telefonía: Lycamobilye y Lebara son las dos compañías que utilizamos en Dinamarca. Ambas funcionan bien y ofrecen los mismos beneficios: el plan de internet y telefonía móvil es de 99kr al mes. Funciona genial, nunca se termina y lo vas a poder utilizar por la mayoría de los países europeos cuando hagas algún viaje. El chip es gratuito, ya al llegar en el aeropuerto tenes un mostrador donde se entregan. Podes acercarte a un 7 eleven, comprar el pack de internet y listo. 
Dato importante: tengan cuidado al momento de cargar internet, hay 2 packs que son iguales: uno es solo internet (y se termina a los 10 minutos de comprarlo) y otro que tiene internet, llamadas y mensajes. Este último es el que hay que comprar.

6- Finalización de la visa: dar de baja todo es más fácil de lo que creemos. El único trámite que yo realice fue el de dar de baja mi CPR. Una vez que hice esto, yo no hice más nada.
  • Dar de baja CPR: les dejo el paso a paso de yomeanimoyvos
  • Avisar al banco y skat: en ambos casos podes hacerlo presencial o por teléfono. Yo escribí por el chat de la aplicación del banco, les envié la dirección de Argentina, y deje mi cuenta abierta. Todo me funciona estando acá, no tuve que presentar ni hacer nada más. 
  • Cobrar vacaciones: la petición de vacaciones la podes hacer antes, o esperar unas semanas a que te depositen (luego de haberte ido). Esto lo pueden hablar con su empleador si tienen alguna duda de como hacerlo.
  • Devolución de impuestos: entre marzo y abril el Skat realiza el balance anual, esto quiere decir que vas a recibir dinero en tu cuenta (si pagaste de mas) o te van a enviar un cupón de pago, si es que debes plata.
Copenhague.

Vivir en Copenhague:

1- Alojamiento: Buscar alojamiento en Copenhague suele ser lo más difícil, o lo que tarda un poquito más. Los alquileres son elevados, y no siempre podes registrar el CPR. Por eso, hay que dedicarle un tiempito para poder estar en un lugar que nos quede cómodo. Las mejores formas de empezar son buscando en: 
  • Boligportal
  • Airbnb
  • Grupos de Facebook (Argentinos en Dinamarca, Latinos en Dinamarca, etc). 
A muchos les recomiendo que alquilen 1 mes de hostel para poder registrar el CPR y comenzar a trabajar. Una vez ya instalados y con amigos, es más fácil encontrar habitación y un buen lugar para vivir. El hostel que suelen usar la mayoría para eso es el SteelHouse

2- Barrios: una habitación suele estar entre los 3.200 y 5.000kr mensuales, por persona. Esto incluye la habitación, y espacios comunes (baños, cocina, living y lavadero). No todos incluyen los servicios (luz, agua, wifi) y no todos los departamentos cuentan con las mismas comodidades. Por lo general, más al centro estamos, más chicos y caros son los ambientes. Pero, como todo, depende mucho de la suerte y la garra de búsqueda que pongamos. 

Los mejores barrios para vivir son: 


Norrebro, Copenhague.

2- Transporte: La bici es el medio de transporte por excelencia. Una vez en Copenhague nadie puede resistirse a poder vivir sobre 2 ruedas. Es una libertad tan grande la que se experimenta, que cuesta mucho dejarla. Sea verano o invierno, uno va con la bici a todos lados. 

Para los meses de invierno, y sobre todo si vivís lejos del centro, está bueno tener el pase mensual. Pagas por zona (lo más común es sacar zona 1 y 2) y tenes tu pase en el celular para poder usar en todos los transportes de la ciudad. Yo lo saque desde la App de DSB. 

Otra opción es la rejseplanen. Esta tarjeta la podes comprar en un 7-eleven o hacer en la central station de manera personal (con foto y solo la podes usar vos). Con la tarjeta los viajes te salen mas baratos, y podes cargarla cuando necesites. 
Dato importante: si alquilas auto para viajar por Dinamarca o conseguís trabajo de chofer, vas a necesitar el registro internacional. Yo lo saque en el ACA en Buenos Aires. 

Amager, Copenhague.

Hay 2 sistemas de bicis que tiene la ciudad: las eléctricas (son las blancas que verán estacionadas en diferentes puntos) y Donkey Reupublic (las bicis naranjas). El sistema de Donkey yo lo use como un mes y esta bueno. Tenes diferentes opciones de alquiler, y las retiras y devolves en muchos puntos de la ciudad. 

3- Donde trabajar:  estas son algunas de las páginas para buscar trabajo: 
  • Indeed
  • Job Index
  • Otra opción es imprimir tu CV y salir a buscar por la ciudad: hoteles, bares, cafés y restaurantes. Todos están dispuestos a recibir tu solicitud o brindarte algún mail de contacto. 
  • Apps: Workee
  • Grupos en Facebook: Jobs in Copenhague, Work in Denmark.
3.1- Trabajo freelance: 

Happy Helper: es una plataforma que te contacta con gente para ir a limpiar su casa. El precio lo pones vos (entre 120 y 160kr la hora aprox, pero eso depende de cada uno y del cliente ) y a ellos solo le pagas un porcentaje por hora (5kr) que sirve de “seguro”. Yo trabajé acá todo el año, y me encanto. No solo me sirvió para practicar inglés (no te queda otra que comunicarte con el cliente y soporte), sino que conocí personas hermosas y pude ver en diferentes barrios como viven los daneses. Salvo algunas excepciones, las casas son chicas e impecables. Lo único que hay que tener muy en cuenta: podes hacer 50mil coronas anuales, una vez que te pasas de ese monto, tenes que registrarte como empresa (hacer un CVR) lo que implica hacer nuevos trámites y pagar más impuestos. Mi recomendación, si no te vas a quedar mucho tiempo, es tener un trabajo fijo y completar con Happy Helper. Además, los impuestos los tenes que pagar vos (es decir: declaras en el Skat cuanto vas a ganar por mes y todos los meses tenes que pagar los impuestos desde tu cuenta bancaria). 

Descanso en el trabajo.

Wolt: es una aplicación para hacer delivery. Ellos te dan la mochila y accesorios que necesitas para poder trabajar. Como en Happy Helper, tambien tenes que pagar vos tus impuestos. 

3.2- Trabajar en depósitos: 

Profil Match: con esta empresa trabaje todo el año. Ellos te llaman para diferentes puestos que necesitan cubrir: puede ser tiendas, depósitos, supermercados. En mi caso trabaje para el depósito y tiendas de H&M haciendo picking (estas con un auricular que te indica que ropa tenes que poner en cajas) o unpacking (vas a la tienda y tenes que desempacar, colgar y poner alarmas a toda la ropa que llega). Son trabajos bien pagos, por varias horas (suelen ser jornadas de 8hs) pero muy agotadores. La contra de esta empresa es que no tenes dias asegurados, ellos te pueden cancelar la jornada una hora antes de que sea tu turno, o mandar a casa antes de las 8hs, o mismo bokearte para 5 días, y que solo trabajes 2. Pero, si tenes suerte, el depósito (sobre todo H&M) suele efectivizar a algunas personas, y ahi ya te aseguras trabajar 5 dias por semana por 8hs, con todos los beneficios de un empleado común.

3.3- Trabajar en el puerto: otro de los trabajos que tuve durante el verano fue en el puerto. Estuve con la empresa SMS y fue una experiencia muy copada. En mi caso, solo hice puerto (estaba en las terminales de crucero recibiendo a la gente que iba a tomar uno) pero también pueden enviarte a hoteles o al aeropuerto. Este tipo de trabajo esta bueno porque conoces gente de todos lados y la hora esta bien paga. Pero, como en los depósitos, no tenes horas ni dias asegurados. 
Dato importante: para este tipo de trabajos en los que no se aseguran horas, lo importante es ser constante: hay que llamar a tu coordinador y pedir días constantemente. Es la clave para que te den horas. 

Trabajando en un foodtruck para un festival de música. 

4- Sueldos y Ahorro: el sueldo va a depender mucho de cuántas horas trabajas, y en base a eso también esa va a ser la variable de tu ahorro. En temporada de verano, podes llegar a trabajar unas 10 o 12hs diarias tranquilamente. En los restaurantes, que es donde mas te piden que trabajes esa cantidad de hora, suelen darte turnos de 4 o 5 días de trabajo continuo y luego el descanso. En depósitos, podes trabajar entre 4 y 9hs, dependiendo tambien de la temporada. Para lo que es limpieza con Happy Helper, vas a empezar con un mínimo de 2,5hs (que es lo minimo que te pueden bokear) y a medida que tengas más clientes, vas a poder trabajar más horas. Por eso digo, todo depende de cuanto quiera uno trabajar, sobre todo en verano que es cuando más posibilidades hay de encontrar trabajo. 

Pero, en promedio, después de impuestos y trabajando unas 40hs semanales, te tienen que poder quedar entre 10.000 y 12.000kr (limpias). Ojo, esto depende mucho de lo que gastes y lo que trabajes.

La hora de trabajo va desde 110kr (el mínimo que paga un restaurante, aunque hay algunos que van a ofrecer 100kr) a 150kr (que podes ganar en limpieza) A este valor, hay que descontarle los impuestos cuando tengas hecha la Tax Card. 


Mi lugar favorito: Nyham, Copenhague.

Creo que en este post logre detallar lo más simple posible todas las consultas que me fueron haciendo a través de Instagram. Lo hice desde mi experiencia, desde lo que fui resolviendo el día a día, siempre con ayuda de otros. Pero, como les dije al principio, lo mejor es que todo fluye y nada es tan difícil como parece. 

En el próximo post de Copenhague voy a contarles un poco sobre como es el día a día, como son los daneses y que cosas copadas hacer en la ciudad. 

Para ver toda mi experiencia en Copenhague los espero en Instagram!

Cosas que aprendí viajando

2:40
Nueva Zelanda.


Es la primera vez que pase tanto tiempo lejos de casa. Si bien este hecho de emigrar siempre fue mi sueño, no voy a negar que empezar a diseñar mi nueva vida no fue algo fácil. Me enfrenté a muchos miedos, a muchas trabas, a mucha ansiedad y ganas de saltar etapas. Igualmente, una vez que llego el día de irme, la sonrisa que se generó mi cara ya no la pude borrar.

No es fácil. Hay que soltar muchas creencias, hay que derribar muchas barreras. Hay que pensar todo el tiempo que podes hacerlo. Esta fue la parte que más me costó construir, porque tenia ( y a veces todavía reaparece) un gran “no puedo” instaurado en mi ser. Asique contra eso fui, salí al mundo creyendo que no podía un montón de cosas, y casi un año después, me doy cuenta que puedo con todo lo que quiera. Y seguramente hay mucho más “si puedo” que todavía no descubrí. No se preocupen, no te preocupes Marina, todavía hay muchos viajes ahí pendientes, muchas situaciones esperándote para demostrarte una vez más, que podes.

Fiordos del Este, Islandia.


Pero, en este casi primer año de viaje, aprendí más de mi y del mundo de lo que esperaba. Aprendí que el idioma es una barrera para relacionarte, sí, pero que siempre hay formas de comunicarte con el otro y aprender. Aprendí, en esas ganas de comunicarme, que no necesitaba ser bilingüe para poder charlar con otro, o para poder trabajar. Aprendí que tenía la vara muy alta sobre mi misma, y sobre el resto, y que con constancia y esmero podemos estar en un país con otro idioma y relacionarnos igual.

Va a costar, sí, y  quizás no puedas tener un alto puesto en un bar o comercio, pero vas a poder trabajar y vas a poder relacionarte. Depende más que nada de intentarlo. Tan simple y tan complejo como suena.

También aprendi que se puede disfrutar del trabajo. Compartir horas de cada día con culturas diferentes, con historias de vida tan diferentes, te hace ver el trabajo de otra manera. Simplemente como lo que es: un medio para un fin. En mi caso, la oportunidad de mejorar mi inglés, ahorrar algo de plata y viajar. Qué diferente suena eso a como veía mis horas (eternas, tortuosas, aburridas) en la oficina.

Geyser, Islandia.


Aprendí algo muy importante: a ser feliz. Y lo aprendí a cuestas de haber tenido mucha angustia durante mucho tiempo. Y ahora, veo hacia atrás, y me cuesta pensar en mí de esa manera: llorando, sin saber bien para donde ir o como seguir. Sin saber qué hacer.
Hay días que tampoco se que hacer, que no se para donde ir, que me da miedo ver la cuenta del banco y no tener la plata suficiente para continuar. Pero esos días, respiro hondo, me tomo un mate y trato de sonreír. De pensar en todos los miedos que derribe y en todo lo que logre, pensar en la persona que logre construir, y desde ahí darme cuenta que puedo seguir.

Porque eso es lo que aprendí viajando: no somos lo que siempre creímos ser. Somos lo que queramos ser. Soy una persona que va mutando, que se liberó de todo lo que la apremiaba para dejarse ser. Porque todos los días puedo aprender y  crecer, puedo ser alguien diferente.