Mini Guía: Budapest





Budapest me enamoró en cada esquina: no solo su historia logró atravesarme y hacerme vibrar fuerte, sino que su belleza quedó grabada en mi retina para siempre. Pienso en Budapest y quiero volver, recorrer cada rinconcito de nuevo, sentarme a ver el atardecer frente al Danubio, esperar que caiga el sol y disfrutar de su magia.

El Puente de las Cadenas - a orillas del Danubio - divide a la ciudad en dos: por un lado está Buda, donde se encuentra el Castillo que ahora es sede de la Galería de Arte Nacional y la pintoresca ciudad medieval. Al otro lado del puente está Pest: con su fuerza joven, vibrante y una carga histórica tan fuerte que no puede evitar emocionarte. 


Puente de las Cadenas.

En esta mini guía, los quiero invitar a caminar de mi mano por la capital más sombría y luminosa que conocí: es que la luz que irradia el  Danubio, la perla azul de Europa, suaviza la tristeza que la historia y la guerra dejaron en esta ciudad.



La magia de Buda: 




Callecitas de Buda. 

1. Te recomiendo comenzar el recorrido a orillas del Danubio para poder cruzar  el Puente de las Cadenas hacia  Buda. Esta parte de la ciudad es mi favorita, porque sus callecitas y los techos de iglesias  me parecieron alucinantes. Se puede acceder a la ciudad medieval  caminando o en tranvía. Nosotros lo hicimos a pie, ya que se pueden aprovechar y disfrutar de las vistas muchísimo mejor. A la  Galería de Arte Nacional (el Castillo)  se puede ingresar o quedarse comiendo algo en la terraza y disfrutar del espectáculo del cambio de guardia. 

2. Otro de los sitios a visitar es El Bastión de los Pescadores que, personalmente, me pareció de cuento! Es una terraza neogótica frente a la Iglesia San Matías: Son 7 torres que ahora funcionan como miradores con miles de escaleras.

3. Caminando hacia el fin de la ciudad, se encuentra la Iglesia Santa Ana, que tuvo que ser reconstruida por los constantes ataques que sufrió no sólo durante la guerra sino a causa de inundaciones y terremotos. Se puede acceder a la Torre y apreciar una vista de la ciudad hermosa. 

4. Para coronar el día, no puede faltar un paseo en barco por el Danubio: ver la ciudad de noche es hermoso! Nosotros tomamos el de las 7pm para poder ver el atardecer desde el Río. El paseo dura unas dos horitas y te incluye una copa de vino y una de Champagne. También existe la opción de cenar en el barco.





Vista del Parlamento desde el crucero. 


Imperdibles de Pest: 

Parlamento.

5. La visita a el Parlamento es imperdible, sea de día o de noche este edificio te va a enamorar y retener más tiempo del que pensas. Es uno de las construcciones más impactantes que vi, y con razón: es  el segundo parlamento más grande del mundo. Se puede ingresar pero solo con cita previa (pueden ingresar en esta página para comprar la entrada).

6. Otro de los monumentos  que hay que visitar en Pest es la Basílica de San Sebastián, que es el edificio religioso más grande de Hungría y se puede ingresar de forma gratuita. Junto al Parlamento, la Basílica es de los puntos más altos de Budapest (mide 96 mts).  Dato de color: dentro de la basílica está la reliquia más Importante del país, la mano derecha del Rey Esteban I, el primer rey Húngaro. 




Monumento a los zapatos.


7. Caminar por Pest te ayuda a comprender su historia, ya que tiene grandes monumentos y memoriales en honor a las víctimas húngaras que se llevo la Segunda Guerra Mundial. Uno de ellos es el Memorial del Holocausto. Soy de las personas que quieren aprender y conocer sobre la historia de cada lugar, por ello  en cada viaje hemos ingresado y participado de  varios memoriales. Es una forma de respetar y comprender la cultura en la que nos estamos adentrando. Esta experiencia en particular me resultó una de las  más vívidas y fuertes que tuve ya que en la exposición se trata de recordar al más de medio millón de judíos húngaros que murieron durante la guerra, en manos de nazis. Cuenta con varias salas donde hay vídeos, fotografías, historias reales. Al ingresar al Memorial, tu cuerpo y sensaciones comienzan a cambiar de inmediato, no resulta ajeno nada de lo que se está contando, viviendo. 

8. El Monumento a los zapatos es otro de los sitios necesario a visitar:  entre diciembre del 44 y enero del 45, más de 20.000 judíos fueron fusilados a orillas del Danubio. Para conmemorar, desde el 2005 están a orillas Del Río alrededor de 70 pares de zapatos. Un memorial que te deja sin palabras. 

9. En Budapest nos vamos a encontrar, además, con uno de los recintos de agua termal más grandes de Europa desde 1913: el Balneario de Széchenyi. La experiencia es alucinante:cuenta con 3 piletas al aire libre y 12 interiores, sauna y salas de masaje. Es una visita, para mí, obligatoria, para relajar el cuerpo después de tanta caminata y emociones.