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Tren de las Maravillas

11:28
Tende

A veces no nos damos cuenta, pero entre tanta guía que nos recomienda que hacer y que no te podes perder de una ciudad, nos olvidamos de frenar el hambre turista y disfrutar. No solo pasa cuando estas de vacaciones, sino cuando te convertís en local. Luego de casi 6 meses, hice un viajecito que me conecto por primera vez con algo que realmente me gusta en Francia: la belleza, lo imponente de su naturaleza.  

Tende y su empedrado.

Desde la estación central de trenes de Niza sale todas cada día a las 9.15 am el Train des Merveilles (tren de las maravillas) que te lleva en un recorrido de unas 2 horas a través de la montaña y del tiempo. 

De qué se trata:

El Tren de las Maravillas recorre diferentes pueblos en la montaña hasta llegar a Tende, región de Provenza-Alpes-Costa Azul, departamento de Alpes Marítimos. El viaje dura un poco mas de 2 horas, y podes bajar en otra estación para aprovechar el día y conocer, o llegar con la guía (en francés e ingles) que va contando la historia de cada pueblo hasta la estación de Tende, que se encuentra a 800 mts de altura, junto a la frontera italiana.

Pasajes: 

Te recomiendo ir un rato antes a comprar los boletos en la Gare. Si no hablas francés, o no te encontras con alguien con mucha buena onda y predisposición, la verdad es que se hace difícil comprar el boleto adecuado. Hay que pedir ayuda, y comprar en las maquinas azules el boleto diario para utilizar ida y vuelta. El primer pasajero sale 16 euros, pero el resto sale 10. Con esa compra podes estar todo el día tranquilo. 

Qué hacer en Tende: 


Callecitas de Tende.

El paseo por el pueblo no tiene desperdicio alguno: ya la energía del lugar te dan ganas de quedarte a pasar más de una tarde, y perderte entre callecitas empedradas y la buena vibra de la montaña.

Para mi, que pase 6 meses entre los turistas enloquecidos de Niza, llegar a Tende fue un respiro y un regalo que me debía. La gente camina con pausa, te atiende con una sonrisa y le interesa saber que haces ahí, de donde sos. Me atrevo a decir incluso, que aquí he probado el mejor cafecito y sin duda el croissant mas sabroso de la temporada.
El mejor consejo que te puedo dar es que camines, que disfrutes y que te sientes a tomar unos mates mirando la montaña y nada más. 

Pero, si tenes tiempo, quedate. Cerca de Tende está el Valle de Las Maravillas, donde vas a poder realizar mas de un trekking y disfrutar de la naturaleza en su máxima expresión.


Vistas de Tende.




República de Irlanda - RoadTrip

10:46

Cliff of Moher, Galway, Irlanda.


Hacer un RoadTrip por Irlanda creo que fue una de los viajes que más deseamos y menos planeamos. Sí, así de loco como suena. En el momento en el que decidimos que íbamos a visitar este país, decidimos también que íbamos a dejar que nos sorprenda.


Para viajar por Europa como turista, los argentinos podemos estar 90 días de corridos, pero tenemos que mostrar (incluso es un requisito para salir de Argentina) un pasaje de salida del territorio Schengen (pueden leer todo lo necesario en este post). Compramos el pasaje desde Inverness a Dublín y sacamos 3 noches de hostel en la capital irlandesa. El próximo paso fue alquilar el auto y desde ahí, dejarnos llevar.

Una premisa de este RoadTrip fue alojarnos medianamente lejos de los centros turísticos por varias cuestiones: es más económico (lo que pagas un hostel en habitación compartida, podes pagar en un hotel con desayuno incluido) y con el auto, no es tan difícil moverse de un punto a otro. Además, fuimos decidiendo sobre la marcha que hacer y donde dormir.

Opciones para dormir:


Hostel: claramente no es la mejor opción (por lo menos para nosotros, y en este viaje). No nos resultó del todo económico ni cómodo. Compartir tiene sus pros y contras: conocer y charlar con gente de otro lugar, edad y cultura esta buenísimo, pero también hay que saber que no todos viven de la misma manera. En un lugar como Dublín, probablemente no pegues un ojo en toda la noche! (real) está rodeado de bares, y cada compañero de cuarto es diferente (alguno entrara en silencio, tratando de no despertar y otro no le importara nada). Pero, el lado positivo es que: conoces gente, aprendes a superar tus limitaciones, podes cocinar (por lo cual ahorras dinero de los restaurantes).

Hotel:los hoteles que están alejados del centro suelen ser buenos y económicos. El personal es MUY AMABLE!! siempre dispuestos a charlar, mostrarte el lugar y recomendarte donde comer o qué visitar. Las habitaciones van a variar: tuvimos algunas increíbles y otras para el olvido. Pero como en todo, creo que es cuestión de mirar un poquito más y leer los comentarios de cada lugar antes de reservar.

Couchsurfing: es una experiencia maravillosa. Nuestra primer host fue Toni y su hermoso perrito Buddy. La máxima de esta modalidad es compartir. Las personas que están en couchsurfing suelen ser muy amables y familiares: te cuentan de su vida y quieren saber de la tuya. Compartimos mate, vino, cenas. Cocinamos para nuestros host, que con tanto amor nos abrieron las puertas de su casa y nos enseñaron de lo hermoso que puede ser relacionarnos con desconocidos. No tengan miedo, anímense a vivir esta experiencia y a llevar un poco de ustedes hacia otra parte del mundo.





Tony y Buddy, nuestros primeros Hosts.


Si no es en Couchsurfing, nosotros reservamos todo a través de Booking. La verdad es que nos resulta seguro, rápido y fàcil de usar y conseguir alojamiento. Si queres reservar, tengo descuentos para darte! Escribime aca y te paso usd 15 de descuento para tus reservas.



En este post, les vamos a contar nuestro recorrido por la Republica de Irlanda:



DUBLIN:


Qué sorpresa nos llevamos al llegar a Dublín!! Como toda capital, es grande, amplia, llena de gente. Tiene tránsito, está colapsada. Y nosotros que nos imaginábamos un pueblito pequeño, con algunos bares y algo oscuro. 


Dublin, República de Irlanda.


Pero esta es la magia de viajar: podemos empaparnos de todo lo que queramos en series, blogs, en imágenes que sacamos de internet; pero nunca va a haber algo como vivir nuestra propia experiencia en cada lugar.


¿Qué hacer en Dublín?


Free walking tour: nos anotamos el tour de Sandemans Europe. Son unas 2 o 3 horas recorriendo los lugares típicos de la ciudad, y conociendo un poco de la historia. Al final, podes comprar algún paquete interesante para recorrer con ellos! (Se los recomiendo, los precios son buenos y los guías excelentes!).

Trinity College: es el campus universitario! Se puede ingresar a la biblioteca (cuesta 14€ por persona, o buscar algún universitario que los haga entrar gratis jajajajaja).

St. Stephen Park: es un parque bastante grande 💐🍀muy lindo para alejarte un poco del tumulto del centro y sentarte a descansar un rato!! Dato color (importante): fue donado por la familia Guinness 🍻

St. Stephen Green: es un pequeño Shopping pegado al parque, en una de las calles comerciales más lindas de Dublín. No es muy grande, pero su arquitectura es hermosa! Hay opciones para comer, comprar regalos y refugiarte de la lluvia un rato🍵🍲.





St. Stephen Green


Saint Patrick’s Church: es la iglesia del Patrono de Irlanda. El ingreso es pago (7€ por persona) pero el parque a su alrededor es gratuito!

Temple Bar: debe ser la zona más famosa de la capital irlandesa. Está llena de pubs para comer y tomar algo. Hay miles de localcitos para comprar recuerdos de Irlanda, música en la calle y gente feliz. Si te pasa como a nosotros y no tenes mate (o extrañas el dulce de leche) acá lo podes conseguir. El barrio es muy lindo para caminar y pasar horas mirando lo que pasa a tu alrededor.


Dublin, República de Irlanda.

Museo Guinness:





Para mi la mejor excursión que hicimos! El ingreso al museo cuesta unos 20€ por persona, pero vale muchísimo la pena! La fábrica de Guinness es súper interactiva y divertida: como en todo Dublín vas a encontrar muchos grupos festejando y eso le da un tinte de color copado. Además, la visita te lleva a conocer como se fabrica la cerveza, la historia de la familia, las campañas publicitarias de la marca y hasta te enseñan a servir tu propia birra. De yapa, tenes una pinta con tu entrada que podes tomarte en el bar o en el observatorio del último piso. Si te pasa como a nosotros y te colgas con el tiempo, hay opciones para comer barato (entre 7 y 8€).



Mariano recibiéndose de barman.
Desde Dublín salen muchísimas excursiones hacia los puntos de Irlanda que nosotros recorrimos con el auto: Wicklow, Killarney, Cork, Galway, Belfast (entre otros). Asique te recomiendo leer lo que hicimos en cada lugar para que puedas elegir qué excursión hacer (aunque si te animas a manejar por la izquierda, no dudes en alquilar un auto!!).

WICKLOW:

Wicklow National Park.

Wicklow se encuentra a unas 2 horitas y media de Dublín. Fuimos todo por autopista, hasta que comenzamos a adentrarnos en los pueblitos que te van llevando a través de la montaña. Es de cuento, como todo en Irlanda. Al costado del camino vas a tener siempre granjas y por supuesto animales mirándote: ovejas con sus corderos, vacas, patos. Es increíble lo que viajar con este paisaje durante tantos días puede generar en uno: paz, conciencia, ganas de seguir conociendo cada día un poquito más. Estuvimos 2 noches acá, el tiempo justo para recorrer el Wicklow National Park y Glendalough.

Después de dejar las cosas en el hotel, fuimos para Glendalough, orientados por nuestro genial y amable casero, Tom 😃. Este valle es IN CRE I BLE !!!!. Dejamos el auto en el estacionamiento y pasamos todo el día caminando por acá, entre montañas, cascadas y diferentes senderos.






Glendalough.


Si pueden ir temprano está buenísimo, porque se puede aprovechar bien el día y salir a caminar por alguno de los senderos más largos: nosotros hicimos uno breve, que nos llevó a una cascada y volvimos caminando por el medio de la montaña, con un paisaje totalmente diferente al inicial. Además, hay varios paradores, con espacio para el auto, para comer y tomar algo, descansar e ir al baño.


Glendalough.


El inicio del recorrido es a través de las ruinas de lo que fue el centro monástico; lugar elegido por los antiguos monjes de Irlanda para la espiritualidad. Y yo les juro que eso se siente en cada rincón de Glendalough, hay una paz que no está presente en todos lados.




Glendalouh, Wicklow.


Después de unas cuantas horas caminando y renovando energías por acá, nos dimos cuenta que todavía no habíamos visto el mar! Así Que agarramos el auto e hicimos unos kilómetros hasta la costa, para conocer el pueblo y tomar unos mates mirando el mar. De paso, nos relajamos y aprovechamos de uno de los pocos días de sol que tuvimos!








Algo que nos sorprendió: cada pueblito por el que pasamos, parecía fantasma! muy poca gente, pocos lugares abiertos. Pero todo hermoso: limpio, ordenado, silencioso. Casitas de colores decorando cada cuadra, plazas, cafecitos por todos lados. Es loco pensar que lugares tan bellos no son visitados constantemente. Asique si algo les puedo recomendar es que vayan! que disfruten de conocer los pueblos, de descansar del tumulto de gente que hay en las grandes ciudades, que conozcan a los irlandeses que son lo máximo! y disfruten mucho de su tranquilidad.


El segundo día lo pasamos recorriendo el Wicklow National Park, y les digo que es de lo más hermoso que vi en mi vida!. 3 años estuve esperando para conocer este lugar: escenario de muchísimas películas como Pd. Te Amo y Corazón Valiente, asique se podrán imaginar lo que son estos paisajes.



Wicklow National Park.


Pasamos el día recorriendo con el auto, perdiéndonos entre los caminos, yendo de una punta a la otra del parque. Y lo vale. La naturaleza es lo mas hermoso que tenemos, y poder apreciarla es realmente mágico, te devuelve el alma, te llena de vida y buena vibra. Te renueva. Este recorrido es un paso obligatorio si visitan Irlanda, no se van a arrepentir de venir acá y llenarse los ojos de esta inmensidad.


CORK:


Cork.


Nuestro paso por Cork fue breve. El primer día lo utilizamos para viajar desde Wicklow, y como no teníamos apuro, fuimos lento, pasando por varios pueblitos, apreciando y disfrutando del camino.


Uno de los lugares en los que paramos es Ballycotton, para hacer una pequeña caminata en los Cliffs. Por Dios!! cuanta belleza que hay en este lugar💙💚



Cliff de BallyCotton.

Lo lindo de esta ciudad fue haber conocido a Tony y Buddy, nuestros anfitriones, así que disfrutamos de largas charlas tomando mate con ella y conociendo otra forma de vivir y disfrutar la vida. De estar en paz con uno mismo, y abrirnos a que las cosas buenas pasen, porque como nos enseñó nuestra primer couchsurfer: si hacemos el bien, recibimos el bien y hay que estar dispuestos a compartir y aprender de cada persona que nos llega en la vida.



Cork.

Además de estas charlas y paseos a Buddy, salimos a recorrer un poco la ciudad. Caminamos por sus callecitas, entramos a la galerías de arte (que son gratis) y a cada negocio de tatuajes. Disfrutamos de una rica pizza, y vivimos una experiencia paranormal en el Fort Elizabeth: allí, había una chica que te e invitaba a ver su muestra fotográfica y luego a tomar te y escuchar poesía. Lo raro de esto fue el señor que estaba con nosotros: el le dijo que ya la había visto antes. Que hace 25 años ella estaba haciendo lo mismo: recitando ese poema.... Cuestión de creer o reventar, pero que lindo es poder vivenciar algo nuevo todos los días no? Esa es la magia de viajar.

KILLARNEY:


Baltimore.

El trayecto de Cork a Killarney fue hermoso! hicimos el recorrido a través de la costa atlántica, pasando por miles de pueblos y paisajes diferentes. Almorzamos en Baltimore, un pueblo pesquero que solo tenia abierto algunos bares. Antes de media tarde estábamos en Killarney National Park, conociendo Molly Gallivan's, una granja en el medio de la montaña en donde podías recorrerla (dejando propina a voluntad), tomar el te o comprar algún recuerdo.

Otra vez nos encontramos con la buena voluntad (y onda ) de los irlandeses: nos fuimos de acá con agua caliente para el mate y con un hermoso recorrido para hacer en nuestro segundo día.


Molly Gallivan's.


Molly Gallivan's.

El segundo día hicimos el Ring of Kerry. Un recorrido a través de la montaña, por el cual además de hermosas paisajes ves miles de pueblitos. Para media mañana llegamos a Knighstown, un pueblito pesquero que tenía todo cerrado, pero que fue muy lindo de caminar. Después nos dirigimos a Doory y Waterville donde encontramos una playa hermosa en la que nos dedicamos a jugar.



Ring of Kerry.


Porque sí señores, viajar tiene esto: el tiempo y los nuevos aires te permiten reconstruirte y reencontrarte con vos todos los días. Jugar, descansar, crear. Tuvimos tiempo para conocer y divertirnos en el camino a nuestro destino.

Almorzamos en Waterville, lugar elegido por varias estrellas para vacacionar. Miramos mucho el mar, caminamos por cada callecita, admiramos el mundo como si fuera nuevo.




Waterville.

El día lo terminamos en Killarney, caminando por este hermoso pueblo, que es más grande y vivo que todo lo demás que habíamos visto. A la noche fuimos a comer a un bar y a disfrutar de la música Irlandesa, que es increíblemente.


GALWAY:

Galway es la joyita de Irlanda: la ciudad es menos poblada y visitada que Dublín, pero su esencia logra transmitirse en cada calle. Hay muchísimos estudiantes, razón por la cual se vibra una energía diferente: bien jovial y eléctrica.


Caminamos por la ciudad varias veces: de día, cuando llegamos, para conocerla y llenarnos un poco de esta vida. Pasamos por el Arco de los Españoles y comimos barato en un restaurante que encontramos por ahí. Por la noche, fuimos a tomar una cerveza y a comer a un bar que nos recomendaron. Al principio nos sorprendió ver la ciudad con menos gente que de día, pero al cabo de un rato eso cambió: los bares comenzaron a llenarse y la música y los espectáculos callejeros llegaron así, sin más. La ciudad empezaba a demostrarnos lo que tenía para dar, y nosotros, lo disfrutamos!




Galway.
Galway.




Otro paso obligado al visitar este condado es ir a los Cliffs of Moher. Es inexplicable lo que se siente frente a TANTA INMENSIDAD. Miles de turistas lo visitan a diario, y es lógico: la naturaleza hace su magia una vez más y te deja callado, sin poder explicar lo que estás por vivenciar.




Cliffs of Moher.


Si bien nosotros fuimos con el auto, se puede ir con tour y hasta en bicicleta! y recorrerlos por abajo, con un barco. Los Cliffs ofrecen dos rutas para que te pierdas entre su belleza. Pasamos unas 3 horas por acá, escenario de películas como Harry Potter, caminando hacia cada extremo, viviendo y sintiendo el viento, el sol en la cara. Nos asomamos por cada recoveco a ver el mar, a sentir la tranquilidad. A sentir que estábamos en el lugar exacto en el que teníamos que estar.




Cliffs of Moher.


El día siguiente fuimos a Kylemore Abbey, en el Parque Nacional Connemara. El Castillo que aquí se encuentra fue construido por un Inglés, Henry, para su esposa y en su honor también encontramos una Catedral Gótica llena de encanto: por ejemplo, en vez de gárgolas hay ángeles sonriendo.




Kylemore Abbey.


Además, hay una piedra de los deseos: cuenta la historia que si te apoyas sobre ella y revoleas una pequeña piedra y la traspasa, tu deseo se cumple. Obviamente lo hicimos, espero poder contarles mas adelante si se hizo realidad.

Pasamos el día entre el castillo, la catedral y los jardines victorianos. Un día realmente hermoso, de cuentos. Disfrutamos de cada paisaje y espacio de Kylmore, que es un lugar de cuentos!!.




Kylemore Abbey.


WESTPORT:

Se acerca el final de este viaje. Westport fue el último destino que hicimos en la República de Irlanda, desde aquí nos dirigimos hacia Belfast, en Irlanda del Norte, que ya es parte de Reino Unido.



Westport.

Estuvimos aquí 2 noches, en un hotel que nos salió más barato que muchos de los hostels céntricos en los que paramos. Como el clima no nos acompañó para nada y veníamos de casi 2 meses de viaje sin parar, nos tomamos esta estudia para descansar un poco. Pasamos el día caminando por el pueblo, y refugiándonos de la lluvia entre bares y cafeterías. Westport es un pueblo chico, asique con un par de horas alcanza para recorrerlo. 



El segundo día agarramos la ruta otra vez, rumbo a Achill Island. Se encuentra a unos 50 km de Westport y tiene unas vistas y paisajes maravillosos. Recorrimos solo en auto, sin poder prácticamente bajarnos a causa del viento que había. Pero si el clima esta a tu favor, es hermoso para aprovechar todo el día recorriendo diferentes puntos y parando a descansar un poco y disfrutar de la montaña. 





Westport.


Terminamos este RoadTrip camino a Belfast. Recorrer Irlanda en auto es posible y sobre todo HERMOSO. El contacto con la naturaleza es constante y te hace replantear varias cosas sobre como nos manejamos con ella. En mi caso fue bastante extremo, durante este viaje me hice vegetariana, y aprendí a entender mi relación con la comida, las personas y la vida en general desde otro lado.








Viajar es esto: es estar en constante movimiento, pasar del frío al calor en un mes. Disfrutar de la lluvia, del mar y el calor. Vivir. Amar cada cosa que vemos. Aprender a relacionarnos con lo que nos rodea, respetándolo. Aprender a entender al otro, a través de vivir y transitar su cultura y espacio. 




Belfast será un post a parte :) Si quieren saber algo más sobre la República de Irlanda, ya saben donde encontrarme!.

Nueva Zelanda

13:50
Auckland

Si hay un lugar que es capaz de darle un vuelco a tu vida, les aseguro que es Nueva Zelanda. Nunca había planeado ir, la verdad, no estaba en los planes. Pero en cuanto nos pusimos a investigar de qué se trataba este viaje, la perspectiva cambio totalmente.


Como dicen, un viaje se disfruta al planearlo, al vivirlo y al recordarlo. Y ya desde el inicio fue un camino de ida en esto de aprender a disfrutar de las pequeñas y hermosas cosas que nos van pasando. Estuvimos 24 días recorriendo: el plan inicial era alquilar un auto para poder visitar la Isla Norte, cruzar en ferri hacia la isla Sur y continuar el camino. Pero en nuestro segundo día hubo un terremoto que nos desconfiguró la segunda parte del viaje, que habíamos destinado a la Isla Sur.

Lo que hicimos entonces fue estar más tiempo en el Norte y luego nos tomamos un avión a Queenstown, que está en Isla Sur y no tuvo inconvenientes luego del terremoto.
Voy a dividir este relato en dos: aquí van a encontrar nuestro recorrido por la Isla Norte, en un próximo post, los días en el centro de la Isla Norte y el final del viaje en Queenstown.

ISLA NORTE


Auckland

Nuestro avión llego a Auckland de madrugada, asique después de un buen desayuno, tomamos el bus que te lleva hasta el centro de la ciudad. El hotel que reservamos (Alvion) estaba super bien ubicado: pudimos manejarnos caminando todo el tiempo y aprovechar para recorrer a cualquier hora la ciudad.

Nuestro mayor inconveniente fue la lucha contra el Jetlag. La realidad es que no habíamos hecho viajes tan largos, y fue una bomba para nuestro cuerpo adaptarse al cambio horario. Lo sufrimos mucho cuando llegamos a Nueva Zelanda y cuando regresamos a Argentina también (y yo diría que mucho más). 

La mejor idea que tuvimos para batallar contra el Jetlag y no morir en el intento, fue llegar al hotel y salir a caminar. Recorrimos los alrededores y desayunamos por tercera vez en Starbucks, miramos como iban decorando todo para Navidad y empezamos a familiarizarnos con este gran cambio cultural. 

Una vez que la ciudad empezó a despertar, nos decidimos por comprar los tickets del Hop on Hop off para poder aprovechar el día y no dormirnos en el intento. Ya habíamos hecho este recorrido en Europa y la verdad es que lo súper recomiendo. Al tener varias paradas y tramos en sus recorridos, podes elegir y disfrutar del punto de la ciudad que mas te interese.



Auckland
Auckland


El Hop on Hop off tiene dos recorridos: azul y rojo, y lo hicimos todo!
Nos subimos en el puerto de Auckland y fuimos hasta la primer parada que es Parnell Rose Garden, una plaza gigantesca (en serio) con vista al pacífico. 

Tuvimos la suerte de visitar este lugar un domingo, por lo que, ademas de apreciar los rosedales imponentes que tiene, pudimos ver los artistas que visten la plaza: malabaristas, pintores y un sinfín de actividades para pasar el día de una manera increíble. Del otro lado, caminamos entre los foodtrucks que te invitaban a estirar el paso por Rose Garden. 


Parnell Rose Gardens

Desde aquí, tomamos nuevamente el bus hacia el museo de Auckland, donde pudimos conocer un poco más sobre este pueblo gracias a la exhibición que relata a través de las muestras de arte y armaduras su historia. El museo consta de tres pisos y varias muestras de música, teatro y fotografía acompañan la dinámica diaria.  
Entre estas muestras, hay algo que no compartimos, y que por lo tanto no recomiendo hacer: ver la exposición del Haka que realiza el pueblo Maori dentro del museo, ya que no resulta una representación de lo que son sus costumbres y cultura, sino una adaptación dentro de un espacio muy reducido de lo que eran como pueblo y luchadores. En Nueva Zelanda, sobre todo en lo que es la Isla Norte, el pueblo Maori está presente en sus calles, caminando, trabajando, pero muy alejados de lo que fue su realidad alguna vez. 

Nuestra tercer parada fue Eden Garde, otro hermoso paseo rodeado de flores y vegetación típica de Nueva Zelanda. Almorzamos aquí, al sol, y recuperamos un poco de energía luego de tanto trajín histórico y largas caminatas. 

Eden Garden

Desde el Eden Garden, nos dirigimos hacia Mount Eden. Aquí me entere que en la Isla Norte se encuentran la mayoría de los volcanes de Nueva Zelanda. Tienen forma de cráter, por lo cual estar ahí es una experiencia maravillosa y sorprendente. Otro dato interesante para contarles es que, al estar cerca del anillo de fuego del Pacifico,  en la union de dos placas tectónicas, la actividad sísmica de este país es altísima. 
El Mount Eden es uno de los mas altos de la zona, presentando una vista panorámica de la ciudad alucinante. 


Mount Eden

Terminamos este primer día visitando Parnell Village, que tenia la mayoría de sus locales y negocios cerrados a causa de la hora y el día. 
Para tener en cuenta: en la Isla Norte a las 17hs, esta todo cerrado. Salvo locales de comida y algún que otro centro especifico, excursiones y negocios cierran sus puertas. Caminamos entonces un rato por esta parte de la ciudad y decidimos volver al hotel para descansar. 

El segundo día comenzó bien movidito y a las 4am. Por empezar, nos encontró batallando contra el Jetlag, mirando series y esperando que se haga de día para poder arrancar. En eso estábamos cuando comenzamos a recibir llamadas y mensajes de nuestra familia y amigos que se habían enterado del terremoto. Hasta ese momento, nosotros no sabíamos nada de nada. Como nuestro viaje comenzó por la Isla Norte, por suerte no nos afectó lo que estaba pasando. En realidad, solo tuvimos que reconfigurar la segunda parte del viaje, por suerte nada grave ni que no se pueda resolver. 

Luego de tranquilizar a nuestra familia, comenzamos el día caminando por la ciudad: descubrimos que  dentro de cada galería hay un mundo que conecta las diferentes callecitas. Es una ciudad hermosa, no se escucha el ruido de los autos ni se siente la contaminación. 

Descubrimos, gracias a salir a caminar bien temprano, que al ingresar a una galería o local hay un mundo entero por descubrir. Cada callecita peatonal te lleva a un lugar diferente: con locales gourmet de otro países, barberías o negocios de regalos a sus costados. Si son de los que se animan a continuar el recorrido que cada calle te invita a transitar, van a poder encontrarse (como nos paso a nosotros) con parques que parecen de ensueño. 
Esto fue lo que más nos impacto: salir de una galería y encontramos con una plaza. Atravesar la plaza, y encontrarnos con una calle en pendiente llena de barcitos para descansar. Auckland nos gusto tanto que decidimos pasar los últimos dos días de viaje otra vez en la ciudad. 






Waiheke

Caminando por la calle principal, se llega al hermoso puerto de Auckland, desde donde se puede tomar el ferri para cruzar y pasar el día (o varios días) en sus diferentes islas. Nosotros fuimos a  Waiheke. Son más o menos unos 20/30 minutos en ferri para cruzar. La isla tiene diferentes alternativas para recorrerla, nosotros decidimos alquilar un auto y pasar el día disfrutando desde la carretera las hermosas vistas y playas. 

Comenzamos el recorrido por Oneroa Bay, una playa hermosa donde estuvimos un rato caminando entre las piedras, mirando el paisaje sin nadie a nuestro alrededor y hasta pudimos hacer FaceTime con mi hermana para mostrarle lo que estábamos viviendo. Porque realmente era todo demasiado hermoso. 




Oneroa Bay



Un rato después, nos dirigimos en el auto hacia  Onetamgi Beach para almorzar unas  hamburguesas increíbles frente al mar. Para relajarnos un poco de esta panzada, manejamos  hasta Rocky Bay, donde pudimos  descansar un rato con esta maravillosa vista:





Rocky Bay

Nuestro día terminó en un hermoso viñedo: Stony Ridge. Después de caminar un rato por las instalaciones, nos sentamos en unas mesitas en el pasto y probamos un Sirah que estaba increíble. Acá nos quedamos unas horas, disfrutando del ambiente, la música y la vista maravillosa que tiene el viñedo. 



Stony Ridge

Para tener en cuenta: el barco se nos iba alrededor de las 18hs, y como no teníamos planes de pasar la noche aquí, fuimos a devolver el auto y esperar en el muelle para partir. Como les comenté, en Nueva Zelanda a eso de las 17hs todos los locales (salvo los de comida) cierran sus puertas. Nos encontramos muchísimas veces con paisajes desolados, pero así es su costumbre. Lo bueno de saberlo de antemano es poder organizar el día con anticipación y no quedarte varado o sin poder visitar algún lugar. 

Whangarei

Comenzamos el tercer día en la ruta rumbo a Whangarei, un pueblo pequeño sin mucho atractivo turístico. 

Lo más lindo de nuestra estadía fue el hostel donde reservamos: Little Earth Lodge, ubicado lejos del pueblo y por un camino que salía de la carretera montaña abajo. Desde aquí planeábamos hacer las Whangarei Falls, pero el clima no nos ayudo. Pasamos nuestro único día aquí caminando por el puerto, y descansando. Este día fue el que mas sufrimos el Jetlag, asique aprovechamos para hacer cura de sueño y levantarnos con otras pilas el cuarto día. 





Puerto de Whangarei

Puerto de Whangarei

Paihia

Cuando volvimos a la ruta rumbo a Bay of Island, no esperábamos encontrarnos con paisajes semejantes. La Isla Norte es realmente maravillosa: playa, montañas y pueblos atragantes te llenan la vista de cualquier día. 

Paramos el auto en el ingreso a Paihia para comprarnos un cafe y sentarnos a admirar el lugar. No podíamos creer la maravilla de lo que estábamos observando. Estuvimos un rato sentados, caminamos colina arriba y nos subimos al auto para dirigirnos al hotel. Dejamos las cosas y salimos a caminar un rato mas.



Paihia



Una vez en el puerto, decidimos tomar uno de los ferris que salía hacia Russell, una de las islas que forma parte de Bay of Island.  De este lugar sí que nos enamoramos!. Como no teníamos mucho tiempo (ya era medio día) caminamos un largo rato para conocer un poco el lugar y sentarnos a almorzar frente al agua. Decidimos aprovechar la tarde para hacer otro recorrido por el pueblo, y volver aquí otro día con un poco más de tiempo. 




Russell

Por la tarde, nos dirigimos hacia las Haruru Falls. Como nos paso varias veces, ya estábamos atrasados para hacer la caminata entera (5km) que une las Falls con el otro extremo del pueblo, asique hicimos la mitad del recorrido, que es una caminata simple atravesando el bosque y nos quedamos un largo rato admirando estas cataratas que son muy hermosas. Luego de la caminata, volvimos al pueblo  para poder terminar el día tomando una cerveza mirando el maravilloso atardecer. 



Haruru Falls


Nuestro segundo día en Paihia nos atrapo con lluvia, decidimos entonces agarrar el auto y dirigirnos hacia la parte más norte de la Isla: Kaitaia y Cape Reinga. Desayunamos en el primer pueblo, muy solitario y sin mucho para hacer y luego nos dirigimos a Cape a ver el faro.
Una de nuestras primeras ideas fue dormir en Kaitaia, pero luego cambiamos por hacer base en Paihia y dirigirnos hacia el norte en auto para pasar el día. No soy pueblos muy lindos como para pasar la noche, asique les recomiendo que hagan noche en Paihia y visiten durante el día el faro.

El clima no nos acompaño. Bajamos del auto y el viento era tremendo, por lo cual no pudimos acceder al camino que nos llevaba hasta el faro, logramos hacer apenas unos pasos pero tuvimos que regresar porque las condiciones climáticas eran muy muy malas. Logramos sacar unas pocas fotos y volvimos a Paihia a sentarnos nuevamente a tomar cerveza frente al mar, relajándonos y disfrutando un poco de la ciudad.  Dato para los amantes de la cerveza: en Nueva Zelanda es increíble!! les recomiendo tomar una en cada pueblo que visiten. 


El ultimo día en Paihia fue alucinante: una vez que salió el sol, pudimos hacer una de las excursiones más hermosas que hemos hecho: el crucero a Motukokako Island. 

La excursión comenzó con un largo recorrido por el Pacifico para llegar a Hole in the Rock. Como su nombre lo indica, es un agujero en una roca en el medio del océano. Realmente impactante. El barco se va acercando hacia la roca lentamente, para pasar por su centro y terminar del otro lado en camino a un avistaje de delfines. Un rato después, pudimos ver a estos amigables animales rodeando el barco. 




Luego de esta increíble experiencia, el barco se dirigió hacia Urupukapuka Island. Allí pudimos apreciar uno de los mejores paisajes que he visto en todo Nueva Zelanda: el color del agua ya lo ven, es de un turquesa impactante. 

Desde aquí se ve la inmensidad de estas aguas, sus montañas y su hermosa vegetación. El barco paro aquí tan solo un rato, para que caminemos un poco y luego nos dejo nuevamente en Russell. 


Urupukapuka 

Urupukapuka 


Una vez en Russell, nos dirigimos a almorzar a uno de los mejores restaurantes que tiene la Isla: The Duke Of Marlborough Hotel. Es un hotel antiguo y muy hermoso frente al agua, allí probamos la mejor comida de la isla, un bife acompañado de choclo y papas. Siempre tenemos esa comida o excursión que decimos "vale la pena el gasto". Este es el caso, no hemos probado algo mejor todavía!



Nuestro día termino recorriendo esta isla un poco más, aprovechamos para alejarnos un poco de la costa y recorrer sus locales, callecitas y pequeños monumentos históricos. Una vez caída la tarde, volvimos al hotel para descansar, ya que al otro día comenzaba nuestra aventura hacia el centro de la Isla Norte, cosa que les contare en el próximo post!

Russell


Precios de excursiones:
Bus del aeropuerto al centro de Auckland: 18 Usd (c/u)
Hop on Hop off  Auckland: 45 Usd (c/u)
Ferri Waiheke: 25 Usd (c/u)
Auto en Waiheke: 89 Usd (más 10 Usd de nafta)
Excursión Hole in the Rock: 100 Usd (c/u)